Palabra del experto
Este tratamiento profesional auto-hidratante se vive en cabina como una auténtica experiencia de reconexión con la piel, donde cada fase aporta una sensación progresiva de confort, suavidad y equilibrio profundo. Más que hidratar, el protocolo despierta la capacidad natural de la piel para volver a regularse, reforzando su barrera y devolviéndole su bienestar esencial.
Todo el tratamiento está formulado para actuar desde la cosmetogenómica, estimulando los propios mecanismos de hidratación de la piel para que recupere su equilibrio de forma activa y duradera. El resultado no es solo inmediato, sino también evolutivo, con una piel que se siente cada vez más fuerte, flexible y confortable.
El ritual comienza con el Enzymatic Peeling, que renueva suavemente la superficie cutánea gracias a las enzimas de papaya y piña, dejando la piel afinada, luminosa y preparada para absorber mejor los activos posteriores. A continuación, el Hydratant Concentrate aporta una hidratación intensiva que activa los procesos naturales de la epidermis, como si la piel volviera a aprender a hidratarse por sí misma.
El tratamiento se potencia con activos clave como Revidrat y Pentavitín, que refuerzan la barrera cutánea y ayudan a retener la hidratación desde el interior, mientras el ácido hialurónico aporta jugosidad, elasticidad y suavidad inmediata. La glicerina y la manteca de karité envuelven la piel en un confort nutritivo que la protege frente a la deshidratación, y la vitamina E actúa como escudo antioxidante frente al envejecimiento.
La experiencia culmina con la Aqua Genomics Mask, que hidrata profundamente mientras aporta minerales esenciales, seguida de la Aqua Sorbet Rich, que sella el tratamiento activando los mecanismos naturales de hidratación y reforzando el efecto barrera.
El resultado es un tratamiento que emociona porque la piel no solo se hidrata, sino que se transforma: recupera su equilibrio, su suavidad y su capacidad natural de mantenerse luminosa, confortable y viva desde dentro.